Entrevista a Josh Holloway para Vanity Fair

Entrevista a Josh Holloway para Vanity Fair

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Josh Holloway, quien ha interpretado a James “Sawyer” Ford durante las seis temporadas de “Lost”, ha sido un miembro clave del reparto desde el principio, iluminando la pequeña pantalla con su encantadora acidez desde el pilot en adelante. En los primeros años era el perfecto contrario para el más sensato y heróico Dr. Jack Shephard, y era el chico malo en el triángulo Kate-Jack-Sawyer. Más adelante, todo cambió con la aparición de la Juliet de Elizabeth Mitchell, para finalmente volver a sus raíces de hombre furioso.

Lo sorprendente de Holloway es esto: antes de unirse al cast, a los 35 años, se había hecho un nombre como modelo, con papeles de actor aquí y allá, pero desde el principio de “Lost” se hizo dueño del personaje, mostrando un dominio y un carisma que no había mostrado antes. Ha demostrado ser uno de los actores más versátiles de la serie. No ha ganado un Emmy como Terry O’Quinn o Michael Emerson, pero ha sido más que convincente como el chico de acción, amante y loco que dice la verdad. Con su físico atractivo y su toque cómico, podría acabar en muchos tipos de papeles diferentes.

Cuando ves a Holloway en el set de “Lost” parece ser uno de los miembros más populares del cast; es un tío amistoso, sin nada de estrella, y tenía algún tipo de broma privada casi con todos con los que se cruzaba. Mientras fuma un cigarro, hablamos sobre la serie. Josh es un hombre humilde, que deja entrever un poco de inseguridad actoral, como si no pudiese creerse la suerte que tiene. Tras el salto, sus palabras.

Terry O’Quinn dijo que a veces os juntáis para tocar la guitarra y cantar junto a Naveen Andrews.

Son profesionales, Terry y Naveen. Pueden tocar todo tipo de cosas. Cantan, tocan la guitarra, todo eso. Se armonizan. Yo puedo tocar un poco, entretenerte un rato, pero no estoy a su nivel. Sin embargo, es algo especial estar sentados juntos en el set, con las voces angelicales de las chicas, y con Jorge García, que realmente sabe cómo rockear, también.

¿Alguna vez has tocado en público?

Una vez. Hace años, canté un blues con una banda detrás de mí. Fue con mi amigo, el que era mi profesor de guitarra por aquel entonces. Tomé algunas lecciones esporádicas. Fue hará unos 18 años. No lo he hecho últimamente debido a Internet y YouTube. No me siento capaz de alcanzar ese nivel, salir a un escenario y que el vídeo acabe por el mundo. La gente sonreirá y dirá “Oh, Dios mío, quita eso”.

¿Qué música te gusta?

Me quedé anclado en el pasado. Rolling Stones. Pink Floyd. Neil Young. Alice in Chains. Radiohead.

Tu personaje hace muchas cosas diferentes, con la acción, la comedia y el romance.

Me han hecho hacer de todo. Como actor, poder ser capaz de experimentar, crecer y ser apoyado, ha sido fenomenal para mí, y me ha dado confianza para ir hacia adelante.

Antes de este trabajo, ¿sabías que podías hacer esto?

¡No! ¡Oh, joder, no! ¡Aún no lo sé! ¿Cómo dijo Liza Minelli? “Te pagan por sentir esas mariposas”.

¿Aún las sientes?

¡Oh, sí! Oh, sí. Pero me encanta el arte que hay en ello. Es básicamente el estudio del comportamiento humano.

¿Te ha gustado tu personaje en esta sexta temporada, en los sideways?

Es interesante para mí. Es el mismo tío, con diferente perspectiva, que es de lo que trata la serie.

¿Cómo ha sido para ti la fama?

Podría vivir perfectamente sin ella. Me hace ser consciente de mí mismo. Es una responsabilidad. Creo que si la gente se fija en ti de algún modo, especialmente los niños, entonces tienes la responsabilidad de inspirarles, en tu trabajo y en tu vida. Así que, para mí, eso es una carga.

¿Tienes hijos?

Tengo una hija pequeña y, wow, el peso de la responsabilidad de inspirar y ser un ejemplo es mucho para mí. Me lo tomo muy en serio.

Así que eso es lo primero que se te ocurre sobre la fama, antes que el ser acosado y esas cosas.

Sí, pero eso también es duro. Al trabajar en TV estamos en las salas de estar de la gente, y todos tienen una relación diferente con eso que con el cine. Estás ahí cada semana; sienten como que te conocen. Te llaman por el nombre, y eso te confunde. Me olvido constantemente hasta que alguien me lo recuerda, pero obtener validación para lo que haces es importante. Es importante para mí como hombre ser bueno en lo que hago, y espero volverme mejor. Y cuando eres actor, eso va unido a la fama, supongo. Es la validación de que estoy en el buen camino.

¿Alguna vez pensaste que no estabas en el camino correcto?

Bien, Dios mío, me sentía como que había tomado la decisión errónea por mucho tiempo. L.A. te patea el trasero. El negocio es un 90% de rechazos, y luego, finalmente, si las cosas salen bien, podrías tener una oportunidad.

¿Alguna vez pensaste en dejarlo?

¡Lo dejé tres veces!

¿Qué otros trabajos hiciste?

Hice trabajo impreso, modelé para fotografías durante 15 años. Así que viajé por el mundo. Y tuve 17 trabajos diferentes antes de irme de Georgia. Estuve en la construcción, trabajé con caballos, con pollos… dime algo, yo lo he hecho. Pero me pagué la actuación con trabajo impreso y construcción.

¿Te gustaba el trabajo de modelo?

Sí. Quiero decir, fue divertido para mí al principio. Solía bromear con que no podría sentarme a emborracharme un sábado por la noche y pensar en un trabajo mejor que ese. Pero tenía sus dificultades y trampas. Para mí, fueron medios para un fin. Quería ver el mundo, viajar, ser un trotamundos y eso es lo que era.

¿Hiciste también pasarelas?

Oh, sí. Trabajé con Versace y Armani. Hice la primera muestra de Dolce & Gabbana. Hice muchos de ellos. Donna Karan, Calvin Klein, todos esos tíos.

¿Te daba para vivir bien?

Me dio para vivir bien. Los tíos no hacen mucho dinero en ese mundo, en verdad las mujeres hacen más, pero tenemos más tiempo para hacerlo. Pero la cosa de la imagen me hacía sentir muy vacío. Estoy acostumbrado a trabajar duro y a sentir satisfacción al estar agotado tras un día de trabajo, y modelar era duro para mí en ese sentido. No me sentía muy completo, a pesar de que disfrutaba.

¿Te hace ir a fiestas como un loco?

¡Oh, sí! ¡Ciertamente lo hace!

¿Es una trampa o sólo diversión?

Es ambos. Es un premio y una trampa. Pero creo que para las chicas es mucho más difícil, debido a los complejos reales que pueden desarrollar sobre su imagen, teniendo que mantenerse tan delgadas, y todo ese tipo de cosas. Para los tíos, es sólo…

En esta serie tienes que estar en forma. Eso debe ser difícil.

Lo es mucho, porque a mi esposa y a mí nos encanta comer… la rica comida francesa, y toda la comida en la que puedas pensar. Y eso lo hace difícil. Y me hago viejo.

¿Te ponen un entrenador?

No, pero te ponen mirada maligna si no estás en forma. Es tu responsabilidad, mantenerte en forma. Es como el deporte profesional. Es el juego máximo. O lo haces, o estás fuera de juego.

¿Estás mirando ya más allá de la serie?

Claro. Intentaré dedicarme al cine un par de años.

¿Te has comprometido en algo?

No. Voy a ser paciente. Aprendí algunas lecciones duras muy pronto. Realmente hay que meditar las cosas, porque no tienes muchas oportunidades.

Una mala película te acompaña para siempre.

Eso es. Y entonces no se te tiene en cuenta del mismo modo. Así que hay que meditar todo mucho. Es como jugar al ajedrez.

¿Has estado viviendo en la isla mientras hacías la serie?

Sí, como ocho o nueve meses al año. Nos compramos una casa aquí en la primera temporada. Me encanta pescar, así que busqué algo cerca del agua. Tenía un barco. Lo vendí hace poco, pero pesqué mucho.

¿Le pareció una locura a tu familia que quisieses ser actor?

No, porque había hecho el trabajo de modelo durante años y años,a sí que era como, “Ve a por ello, tío, buena suerte”. Mis padres siempre estaban persiguiéndome para que fuese atrevido, saliese de ahí y experimentase el mundo. Sin embargo, tras ocho años en los que sólo me pateaban el culo, estaban un poco preocupados.

Es divertido lo que perdonan las audiencias. Incluso tras ver lo que Sawyer hizo como estafador, siguen de tu lado. Si les gustas, les gustas.

Sí. Eso fue algo muy interesante que ocurrió, cuando la gente respondía a mi personaje al principio, siendo un tío como Sawyer, que dice cosas que mucha gente querría decir pero no dice por compasión y ese tipo de razones. Pero hay un Sawyer en todo el mundo, que quiere decir las cosas como son.

Entonces tuviste que ser el Sawyer doméstico en Dharmaville, un Sawyer más asentado, cuando estaba con Juliet.

Fue difícil. Al principio no me gustó. Luché para mantenerle al límite, pero explorando un lado diferente de él, un lado más suave. Esa fue su primera relación amorosa, no un “pim-pam, gracias madame”, no el tipo de cosa animalística a la que llevaba acostumbrado toda su vida.

Sawyer y Juliet no fueron como Sawyer y Kate haciéndolo en la jaula.

Exacto. ¡Pero nadie dice que Juliet y yo no lo hiciésemos sobre la mesa! ¿Quién sabe? Pero definitivamente fue una exploración. Al principio, Elizabeth Mitchell, quien es una actriz maravillosa, y yo no estábamos muy convencidos, porque nos había llevado tres años traer a la relación entre Kate y Sawyer hasta ese punto. Juliet y yo, nos dieron tres escenas. Tres escenas para desarrollar eso. Pensamos, “¿cómo coño vamos a hacer esto bien? ¡La audiencia va a odiarnos!”. Eso nos preocupaba, no tener tiempo para ganárnoslos.

Supongo que en la historia Sawyer salta del helicóptero, regresa a la playa, y se ve abandonado allí junto a Juliet, así que tiene sentido en ese contexto.

Sí, quiero decir, a menos que quisiera ser gay, lo cual habría estado bien también. De cualquier modo. Ella era una de las últimas chicas que quedaban en la isla. Así que qué vas a hacer… ¿ir a por el oso polar?

Fuente: Vanity Fair
Traduccion: LPQ