Entrevista con Daniel Dae Kim

Entrevista con Daniel Dae Kim

0
Compartir

Durante 20 años, de papeles fugaces en cine y televisión, a Lost, a su nueva serie, Hawaii Five-0, Daniel Dae Kim ha planeado meticulosamente su ascenso al estrellato.


I. El error
Recordáis la foto del archivo policial, ¿no? Camiseta polo blanca, ligeramente arrugada en el cuello, botones abiertos. Cejas arrugadas, labios ambiguamente fruncidos, pero sobre todo, ese cabello despeinado, como si alguien se hubiera ensañado rizándole el pelo.

“Es una foto de las buenas, ¿verdad?” dice. “¿Cómo posas para la policía? Recuerdo pensar eso, justo antes de que tomaran la foto.”

Si Daniel Dae Kim quería ser recordado de alguna forma, no es de ésta precisamente. Ahora puede bromear acerca de ello, pero aquella época de 2007, cuando le arrestaron por conducir ebrio, fue un duro momento para el actor de 41 años. Un año especialmente humillante, sobre todo en ese pequeño lugar llamado Hawái. Le detuvieron conduciendo en zig-zag por las calles de Oahu a las tantas, con el doble de la cantidad permitida de alcohol en su organismo. Era la primera vez que obtenía un resultado no intencionado, el primer gran error en décadas de cuidadosa planificación.

“Trato de vivir mi vida de una manera determinada, y ése fue un error muy grave. Siempre hay circunstancias atenuantes, pero la conclusión es que es algo que me gustaría poder rectificar.”

II. El plan
Siempre lo ha tenido planificado; era como un misil con un objetivo. El chaval les mostró una presentación de PowerPoint (o el equivalente de 1990) a sus padres, y le dijo a su padre, un inmigrante anestesista, que una vez se graduara de Haverford, dejaría las pruebas para ser abogado y las entrevistas en Wall Street, y en su lugar, probaría suerte en teatro. Dijo que se plantearía lo de ser abogado o banquero si su plan fallaba. No lo permitiría.

“Me daba cuenta de las ramificaciones y las consecuencias que mis decisiones tendrían también para mis padres,” dice Kim. “Su círculo de amigos en Pennsylvania son todos doctores y gente importante de negocios. Entendía que cuando fueran a fiestas y todo el mundo presumiera de que sus hijos estaban en Goldman Sachs o fueran abogados en Skadden Arps o médicos en Brigham, mis padres tendrían que quedarse sentados diciendo, ‘Bueno, mi hijo está con un trabajo temporal en una oficina mientras intenta ser actor.’ Hacer que se sientan orgullosos de mi decisión sigue siendo lo que me motiva en mi carrera.”

Fue en la universidad donde Kim se hizo actor. Un compañero de habitación, Lane Savadove, estaba organizando la producción para una obra que había escrito y quería dirigir.

“Tenía esta parte fuerte, intelectual y segura, y habíamos hablado sobre teatro juntos, y yo sabía que le interesaba intentarlo,” dice Savadove. Tras insistir, Savadove convenció a Kim para que hiciera la prueba para un papel de un psiquiatra que resultaba ser un paciente esquizofrénico.

Kim no pudo resistirse a actuar, por mucho que quisiera agradar a sus padres coreanos como hijo mayor. Había pasado su vida haciendo todo lo correcto, y quería seguir haciéndolo. Pero también estaba esto otro.

Pensó sobre lo que debía hacer para prepararse. Pensó en todas las variables, los factores x, y decidió, aunque fuera sólo por fuerza de voluntad, que tenía que hacer todo lo posible por aumentar sus probabilidades.

“Si quería darle una oportunidad a mi carrera como actor, sabía que tenía que estar tan bien preparado como fuera posible.” Así que se graduó en interpretación en la Tisch School of the Arts de la Universidad de Nueva York. Sus padres empezaron a entrar en razón después de eso, y también llegó el trabajo.

III. El profesional
“Dan era hiper-profesional,” dice Savadove al recordar el primer papel de Kim. “Increíblemente seguro de sí mismo teniendo en cuenta que nunca había actuado en teatro antes, y muy riguroso en su trabajo. Desde luego, hay actores perezosos, y Dan no es uno de ellos.”

“Es una persona tan profesional y consumada,” dice Michael Emerson, ganador de un Emmy en 2009 por su papel de Benjamin Linus en lost. “Me sentiría cómodo si fuera el abogado del reparto. Piensa antes de actuar.”

Desde luego que Kim no va por ahí sacando a la luz sus idiosincrasias.

Emerson describe la ética de trabajo de kim como totalmente seria cuando debe serlo. Llega al set y, exceptuando una lectura del horóscopo para el reparto, es muy “pongámonos a trabajar, hagamos esto y hagámoslo bien.”

Hay otro tema recurrente en la mitología de Daniel Dae Kim que insiste en que tiene un gran sentido del humor y no es tan serio. Y es verdad, siempre sonríe en las entrevistas. Le oyes sonreir a través del teléfono. Pero el trasfondo es innegable. Tiene metas: El plan, continuado.

Kim ya ha comenzado su transición hacia la vida después de Lost. Ha rodado el piloto para un remake del drama policíaco de CBS en los 70, Hawaii Five-0, en Honolulu. Kim es uno de los protagonistas, una versión nueva y mucho menos gorda del detective Chin Ho Kelly, y Grace Park interpreta a su genial sobrina surfera. Aun así, no hay forma de saber qué pasará, así que Kim está desarrollando otros proyectos, entre ellos una película, una obra, y otra serie de televisión.

IV. El isleño
Sea cual sea la utopía oceánica que imaginas de Hawái, la que vive Daniel Dae Kim es mejor. Más rica, más feliz, más soleada, más idílica. Su existencia: la soñaste, y también la soñó tu madre por ti. En sus días de trabajo, se levanta a las 4:30, más o menos, y conduce a algún set cerrado en alguna parte de Oahu. Si tiene que hacer escenas en el campamento de la playa, que está en la costa Norte, empezará la mañana de pie sobre la arena blanca, mirando hacia las olas azul turquesa, y dirá, “Gracias por permitirme estar aquí.”

“Esto es lo que considero mi oficina. Es donde estaría cada día si trabajara en un despacho. Y doy unas pequeñas gracias por el hecho de poder mirar al Océano Pacífico en una de las playas más hermosas del mundo.”

No durará mucho más, si es que no ha acabado ya. Hace seis años que se unió al reparto de Lost, y la serie más desconcertante y embriagadora de la televisión se dirige al final de su última temporada. Con ella, una de las historias más románticas de la televisión, la del matrimonio entre Jin y Sun-Hwa Kwon, por fin verá “una especie de clímax.” Nadie sabe qué quiere decir eso. ¿Quién sabe? Puede que Jin esté muerto.

Ah, ¿querías más?

“Que hubiera un final representativo de su nueva relación sería lo mejor que podría desear, creo,” dice Kim. “Empezaron la serie con una dinámica muy específica, y me gustaría verlos terminar la serie de un modo que simbolizara lo lejos de esa dinámica que han llegado.”

Ahá.

Kim quiere que su familia se quede en Hawái, donde han echado raíces. Su esposa de casi 20 años, Mia, es una madre a tiempo completo de sus dos hijos, de 8 y 13 años, que están encantados. Le gusta que sus hijos puedan ser niños un poco más de tiempo en un lugar que no es tan frenético o neurótico y obsesionado con el mundo del espectáculo como Los Angeles. Su hijo mayor, Zander, es uno de los mejores jugadores de tenis del ránking estatal, aunque su padre, antiguo competidor de tenis, todavía no se ha dejado ganar por su hijo.

“Son una buena familia, gente normal. Tienen mucho aloha,” dice D.K. Kodama, socio de Kim en una franquicia de hamburgueserías llamada The Counter. “Tiene un niño de 8 años que es bastante grande, pero los abrazos que le da a su madre son impresionantes.”

Los Kim organizan grandes y ruidosas fiestas llenas de comida, con niños en la piscina y adultos disfrutando de animadas conversaciones. Tienen un nuevo perro, un cachorro de Shiba Inu de 5 meses muy obediente, llamado Kona. (“Buscábamos un Jindo por patriotismo, pero no hay una gran selección de perros en Hawái.”) Ven juntos American Idol y Modern Family y El encantador de perros. Es todo tan feliz y bonito, y también real.

“Veo a Dan como una especie de constructor social. Vive y muere por su familia,” dice su compañero en Lost Ken Leung, que interpreta a Miles Straume. “Pero encuentra formas de extender esa devoción a sus amigos, colegas, y la comunidad en general. Es querido aquí en Hawái, se nota cada vez que sales con él.”

V. El hombre auténtico
Hace varios años, cuando Lost estaba en su momento más popular, Kim volvió a Pennsylvania, el lugar donde creció, y donde todavía viven sus padres. Llamó a un buen amigo de la universidad, el actor Joel de la Fuente, que vive a las afueras de Nueva York, y le dijo, “Hey tío, quiero ir a verte.”

De la Fuente, siendo un hombre razonable, asumió que Kim, un actor de televisión conocido en todo el mundo, conduciría un coche, alquilaría alguno, o contrataría a alguien para que le llevara. En vez de eso, de la Fuente recibió otra llamada de Kim, en la que éste le dijo, “Hey, ¿puedes venir a por mí a la estación de autobuses?”

“Había mucha gente en el autobús, y después, un tipo con una mochila y una gorra que se parecía mucho al tipo de Lost,” dice de la Fuente. “Le pregunté, ‘¿Por qué no alquilaste un coche?’ Y me dijo, ‘Tío, ¿sabes lo caro que es alquilar un coche? Es ridículo.’ Madrugó para coger el autobús a Nueva York, igual que lo habría hecho cuando estaba en el colegio.” Hawái le ha otorgado un aire de normalidad, en gran medida. Allí, la gente pasa por alto su celebridad y le saluda en el colegio de sus hijos como a un padre más.

“Todo esto de la fama y la celebridad y tratar con los medios ha sido interesante porque he aprendido de primera mano cómo se forman las imágenes y cómo llegan a ser. Para bien o para mal, no tengo ningún deseo de cultivar una imagen que no sea fiel a lo que soy, con mis fallos y todo. Éstas son mis decisiones. No las hago ingenuamente.”

Y aun así.

“Lo ves cómodo y a gusto en su papel de estrella en los eventos de prensa y famosos,” dice Michael Emerson. “Parece más cómodo que quizá todo el resto del reparto. De hecho, saborea todo esto de ser reconocido y mirado por el público. Parece muy cómodo con ello, como si siempre lo hubiera esperado.”

VI. El fin
El mejor recuerdo que tiene Josh Holloway de su amistad con Kim es una excursión de pesca que hicieron en el barco de Holloway hace algunos años. El agua no era turquesa, era brava e inclemente, y a 30 millas de la costa, el barco parecía condenado.

“En todas direcciones veíamos barreras de agua y nada más,” dice Holloway, que interpreta a Sawyer en Lost. “Tardamos dos horas en cruzar el canal y volver a tierra. Recuerdo que ambos estábamos muy callados durante ese trayecto. Estábamos agradecidos de llegar a casa con nuestras familias.”

Parece una buena metáfora, en cierto modo, del periodo de Kim en Lost. Todas las críticas que obtuvo por su terrible coreano, por su interpretación de un personaje asiático aparentemente estereotipado, por su “coreanidad” (pero al mismo tiempo, tampoco era lo suficientemente coreano); había trabajado tan duro para llegar a ese punto, y todo el odio parecía tan horrible al principio. No se defendía mucho, pero se lo tomó de manera personal. Ahora que lo ha conseguido, y habiendo ganado tanto, ¿qué queda por hacer? ¿Cómo superará esto?

“No me malinterpretes, sí considero el hecho de que ésta podría ser la cúspide. Y si lo es, ¿sabes qué? Ya soy afortunado. Hay muchos actores con más talento que yo que nunca han llegado a esto, sin importar la raza, así que siempre veré mi experiencia en Lost como algo positivo.”

¿Cómo se sentirá el último día? ¿La última vez que camine por la arena, el último día con esas mugrientas tiendas a su espalda? ¿Sentirá la ausencia?

“Creo que es una hazaña haber estado en la serie desde que empezó hasta que terminó. Es algo por lo que he trabajado duro antes y durante. Aunque probablemente me sienta triste y nostálgico, espero que el sentimiento generalizado sea de logro.”

Fuente: iamkoream.